Todo empieza en nuestro obrador
Antes de llegar a una vitrina, acompañar una horchata o convertirse en el postre de una celebración, cada elaboración pasa por un lugar fundamental en nuestra historia.
DESCUBRE EL PROCESO ↓
Aquí empieza cada momento Bertal
Situado en Riba-roja de Túria, es el corazón productivo de Bertal. Allí elaboramos nuestros helados artesanales, horchata, repostería, tartas, bollería y productos de horno.
También es el lugar en el que probamos nuevas recetas, recuperamos sabores de siempre y damos forma a las ideas que, con el tiempo, terminan llegando a nuestras tiendas.
01
Elaboración propia
Tener un obrador propio nos permite conocer y cuidar cada producto desde su origen.
No recibimos los helados terminados ni dependemos de un catálogo fabricado por terceros. Elegimos las materias primas, desarrollamos las recetas, ajustamos los sabores y supervisamos cada elaboración antes de distribuirla.
Es una forma de trabajar que requiere más tiempo, más conocimiento y una implicación constante del equipo, pero que también nos permite ofrecer un producto con identidad propia.
Porque para nosotros un helado no es solamente una mezcla de ingredientes. Es equilibrio, textura, temperatura, tiempo y, sobre todo, sabor.
La materia prima es el principio
Una buena elaboración comienza siempre por aquello que contiene.
En el obrador seleccionamos cuidadosamente los ingredientes y trabajamos con procesos que respetan sus propiedades y su sabor. Utilizamos fruta de temporada, frutos secos, chocolates, lácteos, especias y otros ingredientes que nos permiten crear recetas sencillas en apariencia, pero llenas de matices.
Nuestra filosofía es clara: cuando la materia prima es buena, no necesita esconderse.
Por eso buscamos que cada sabor pueda reconocerse de verdad. Que el pistacho sepa a pistacho, que la fruta conserve su frescura y que una receta tradicional mantenga aquello que la ha hecho especial durante generaciones.
Recetas que conservan nuestra historia
Algunas de las elaboraciones del obrador forman parte de Bertal desde sus primeros años.
La horchata fue uno de los productos con los que comenzó esta historia familiar y continúa siendo una parte esencial de nuestra identidad. También conservamos recetas como la leche merengada, elaborada con leche, piel de limón y naranja, canela y el tiempo de maceración necesario para que todos sus aromas se integren.
Las técnicas se perfeccionan y las instalaciones evolucionan, pero hay sabores que siguen recordándonos de dónde venimos.
04
Más de 50 sabores
En nuestro obrador conviven los sabores que todos reconocemos con otros que probablemente nunca esperarías encontrar dentro de una heladería.
Chocolate, vainilla, leche merengada, pistacho, dulce de leche, frutas o crema de chufa comparten espacio con propuestas como mascarpone con higos, sésamo negro, jengibre confitado, tomate con aceite de oliva, mostaza antigua o diferentes variedades de queso.
Nuestra carta ha evolucionado durante décadas porque también lo han hecho los gustos de nuestros clientes. Escuchamos, probamos, corregimos y volvemos a probar hasta encontrar el resultado que buscamos.
Sabores creados desde cero
No todas las ideas nacen dentro de Bertal.
En ocasiones son restaurantes, caterings o profesionales de la gastronomía quienes llegan al obrador con un ingrediente, un plato o una idea que todavía no existe en forma de helado.
A partir de ahí comienza el reto: estudiar cómo se comporta cada ingrediente, encontrar el equilibrio de la receta y conseguir que el resultado funcione tanto en textura como en sabor.
Esta capacidad de personalización nos permite crear elaboraciones especiales para cartas, eventos y proyectos gastronómicos.
Mucho más que helados
Aunque el helado ocupa un lugar central en Bertal, cada día el obrador trabaja en muchas otras elaboraciones.
De allí salen la repostería, las tartas, la bollería y diferentes productos de horno que completan las vitrinas y cartas de nuestras cafeterías. Cada sección requiere sus propios tiempos, técnicas y procesos, pero todas comparten una misma forma de entender el trabajo: elaboración propia, atención al detalle y respeto por el producto.
Del obrador a nuestras tiendas, cada día
Nuestro trabajo no termina cuando una elaboración está lista.
Contamos con una red de distribución propia que abastece diariamente nuestras tiendas y nos permite hacer llegar nuestros productos a restaurantes, caterings y otros establecimientos hosteleros.
Controlar también esta parte del recorrido nos ayuda a responder con agilidad, organizar la producción según las necesidades de cada establecimiento y mantener la conexión entre el obrador y el lugar donde finalmente se sirve cada producto.
Elaboración propia
Más de 50 sabores
Del obrador a nuestras tiendas, cada día
Un equipo detrás de cada elaboración
El obrador no funciona solo gracias a las recetas o a la maquinaria.
Detrás de cada helado, tarta o bandeja de bollería hay personas que pesan, mezclan, hornean, mantecan, decoran, preparan pedidos y organizan la distribución. Personas que conocen el producto y que han aprendido a detectar cuándo una textura, un aroma o un acabado son exactamente los que deben ser.
La experiencia acumulada durante décadas no está escrita únicamente en un recetario. También permanece en las manos y en el criterio de quienes trabajan cada día en el obrador.
Sonia y Miguel, nuestros maestros heladeros Volver a empezar
En octubre de 2024, la DANA golpeó duramente nuestro obrador.
El agua y el barro dañaron el lugar desde el que abastecíamos nuestras tiendas y en el que elaborábamos buena parte de nuestros productos. Recuperar la actividad exigió limpiar, reconstruir, reorganizar la producción y volver a poner en marcha un espacio construido durante años.
Pero un obrador es mucho más que sus paredes o sus máquinas. Es el conocimiento de su equipo, las recetas compartidas y la voluntad de continuar.
Poco a poco volvimos a elaborar. Y con cada nuevo helado, cada tarta y cada horchata, también comenzó a recuperarse una parte de Bertal.
Elaborado aquí. Pensado para disfrutarlo allí.
Nuestro obrador es la parte de Bertal que normalmente no se ve.
Es el trabajo que comienza mucho antes de abrir las puertas de las cafeterías. El lugar donde una receta se prueba una y otra vez, donde se preparan los pedidos y donde tradición e innovación comparten cada jornada.
Todo para que, cuando un producto llegue a tu mesa, solo tengas que preocuparte de disfrutarlo.